Pérez Andújar. El Pijoaparte Ilustrado

Farragüas, Los Pijoaparte

Dicen que la Colau le ha pedido que dé el pregón de la Mercé y que tal cosa ha soliviantado a los nacional-secesionistas.

No conozco personalmente al pavo, autentico alter ego de Manolo Reyes y que daría perfecto en una nueva versión cinematográfica de “Últimas tardes con Teresa”, he de reconocer que no he leído ninguno de sus libros, de los que todos hacen grandes alabanzas. Sobre todo el de “Paseos con mi madre” y “Catalanes todos”. Así pues que hablo de oídas y seguramente me faltan mimbres para soltar mi opinión.

Pero como he de llenar el bolsillo para mantener a la familia os cuento lo que sé, lo que pienso y lo que opino. Recordad que yo cobro por esto, o no, ¡ya veremos!.

Y aprovechando el encuentro al que nos arrastró el Faneca a Minguez, a Garrido y a mí en una terraza de Felipe II, y que mientras pedíamos birras y pinchos de tortilla apareció el Pérez Andújar en medio de la conversación, que poco a poco se convirtió en visceral y ardoroso debate.

Recordé que tiempo atrás todo el mundo hablaba de él y lo hacia bien por lo que le pedí amistad en Facebook. Creo que en alguna ocasión le envié un mensaje personal sobre algún tema concreto pero no obtuve respuesta. Sus post tenían mas inquietudes estéticas que sociales por lo que pasado el tiempo dejamos de ser amigos facebookeros no se si por él o por mi.

La discusión se arma al comentar su nombramiento como pregonero de la Mercé por Ada Colau y a los cuatro días hace un llamamiento a la participación masiva en el próximo 11 de septiembre –independiente de las razones peregrinas para justificar tal llamamiento-. Al final dice que ella también asistirá. Uno no sabe como comerse esa sopa, un tanto indigesta. Estamos jugando a la puta y a la ramoneta; una de cal y otra de arena; una vela a dios y otra al diablo. ¿O no? O es que, tal vez, todo es una misma estrategia.

Llamó la atención de mis compañeros, entre cerveza y cerveza, sobre la entrevista que hace a Javier Pérez Andújar elcritic.cat, de la que se deduce que, si bien, se cría en barrios obreros, la cercanía familiar al poder a través del PSC es evidente -la mayoría de los charneguitos ni de lejos-. Aunque ciertamente eso no lo deslegitima para opinar, crear literariamente y saber reflejar las condiciones sociales de la época de los 70 u 80 y los sentimientos de los que lo vivimos.

Es llamativo en el titulo de la entrevista la selección hecha, evidentemente, por el entrevistador: “detesto esta dicotomía entre clase obrera castellanohablante buena y burguesía catalanista mala”. Frase que levanta mis suspicacias. Antes de dicha afirmación, en la entrevista, dijo “Hay una instrumentalización del castellanohablante. Desde siempre. Como si fuera victima del nacionalismo pujolista. No es victima. Esto es una lucha de clases. O eres pobre o eres rico

¡A ver chavalote! Es evidente que la lucha de clases es el conflicto que habita en la sociedad capitalista, sea Cataluña, Extremadura o Minnesota. Pero no es menos cierto que en cada caso eso tiene unas formas culturales concretas. En USA se visualiza por la discriminación que sufren los negros y los latinos. Pensar que no hay obreros blancos es una tontada. «Las vidas de los negros importan» es un grito que hermana a las clases populares estadounidenses y en sus manifestaciones no solo hay negros. Negar la realidad sociocultural de cómo se ha plasmado, y sigue plasmandose, en Cataluña ese conflicto de clase parece, y digo parece, querer anularlo del relato histórico y sobre todo del actual. El determinismo social de ser pobre o rico lo compra la derechona española y la catalana.

Y ahí fue cuando metió baza nuestro antropólogo de cabecera: “es cierto que, en su época -que es la mía (la suya)- aún existían vestigios de alguna clase obrera catalanohablante en algunos barrios de Barcelona o del extrarradio. Fueron prácticamente la última generación. Los hijos de aquellos obreros se colocaron todos en los aparatos del Régimen. Los hijos de los últimos obreros catalanohablantes del cinturón industrial de Barcelona, hoy son abogados, diseñadores, o muy mayoritariamente funcionarios de la Gene.”

Y voy yo y tercio: “También hay ahí mucho Pijoaparte qué ha medrado

Y va y me remata el gachó: “Sí, hay muchos «Fernàndez amb accent obert» que se han trans-clasado y trans-culturado, pero en los barrios obreros y entre las cajeras del Caprabo siguen siendo mayoría, hoy más que nunca, los inmigrantes de primera o segunda generación” ¡toma ya! el Garrido y acaba: “La pequeña burguesía ilustrada, procedente de la promoción socio-académica de la clase obrera de los años sesenta, tanto catalano cómo castellanohablante, es el núcleo principal del voto de ICV” y de En Comú añado yo. -Y dejo para otro día al PSC-.

Lo que más me ofende de Pérez Andújar es esa magnanimidad cómplice cuando dice: “Hay un victimismo, babélico, que digo yo [sonríe, haciendo referencia al Foro Babel], que consiste en estar llorando todo el día”. ¡Vale! Puede achacársele desconocimiento. “Yo supongo que Andújar, como tantos otros, a Foro Babel sólo lo ha conocido a través de lo que de él hayan escrito los voceros oficiales del Movimiento…” interrumpe Mínguez.

¡Manda cojones! pues que se informe. Hay cierta tendenciosidad en esa afirmación que complace tanto a los nacional-secesionistas como a ICV y sus herederos naturales En Comú. Ni entonces ni ahora esa izquierda oficial entendió la profunda reivindicación social que supuso el Foro Babel. Tan solo hay que leer sus manifiestos, tan difíciles de encontrar en estos tiempos.

Colau prepara el asalto a la Generalitat, objetivo final desde que el think tank del Observatorio DESC, decidió desembarcar en la política. Aunque se quiere hacer de rogar –va tontona si lo estas deseando… “presidenta presidenta”-. Un largo proceso donde necesita un nuevo relato que incorpore a los charnegos al proyecto y ahí, consciente o no, Javier Pérez Andújar tiene un papel.

¿Es Pérez Andújar el Pijoaparte que ha conseguido desclasarse contando la historia de su clase, pero jugando a superar o mejor dicho jugando a construir un relato superador del conflicto?

Cuando Elvira Lindo vino a dar el pregón de la Mercé, me presenté con otros charnegos en San Jaime a defender su presencia y derecho hacerlo en castellano. Vi miradas de odio, caras desencajadas, gestos amenazadores que gracias a la presencia de los Mossos d’Escuadra no pasaron a mayores. No hace tanto. Hoy no se si es necesaria mi presencia allí. Hoy estoy a vuelta de todo.

En la política aparecen actores nuevos con clisés antiguos. Escucharé su pregón, desde el sofá y con una birra en la mano, estaré atento a sus palabras para saber si es consciente del uso político que de él se pretende hacer.

Farragüas

Carmelo (Farselona), agosto de 2016

4 comments

  • Farraguasas, estoy muy decepcionado, hace muchos días que no aparecen nuevas «farraguasadas» tuyas.si es por las vacaciones, se te perdona. (Recuerda que las vacaciones las instituyó Franco y son irrenunciables)

  • Me parece de un etnicismo que da miedo. Recuerda a un joseantonionismo/lerrouxismo de baratija. Sólo cabe recordar que la mayor parte de las élites catalanas son castellano-hablantes: Familia Lara, Conde Godó, Creuheras, Conde, Antonio Brufau, los Samaranchs, García-Valdecasas, Almirall…

    • Usar en una misma frase los adjetivos «joseantoniano», «etnicista» y «lerrouxista» demuestra no sólo falta de capacidad de análisis sino, sobre todo, falta de imaginación. Anda, chaval, cúrratelo más la próxima vez.

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