Yo estuve en el Vistalegre I de Podemos

Farragüas, Los Pijoaparte

O los círculos de Graciela

Yo estuve en el Vistalegre I de Podemos, lo reconozco. Fue un flechazo, no pude evitarlo, me deslumbré: “Aquello iba a ser la revolución”. Fuimos cinco del Círculo del Carmelo –Podemos es la organización más burocrática del mundo, creo que todavía no han reconocido al Círculo, si es que aún existe–. Los de abajo (digo yo que se refería a los obreros) por fin íbamos a dar la vuelta a la tortilla.

Pero lo reconozco, lo  que más animaba mi espíritu en aquel viaje era acompañar a Graciela. Ella se había instalado en el barrio hacía menos de un año y desde que la conocí, en un bareto en los alrededores del mercado, andaba como perro desbordado tras ella. Verla en la Plaza Pastrana el primer día de la constitución del Círculo eliminó mis posibles dudas y prejuicios sobre el proyecto: Seguir a Iglesias, por mucha coleta que luzca, no me convencía tanto como rondar la melena negra de Graciela.

He de reconocer que, antes de partir, mi parienta, que se coscaba algo, me regaló una de esas tardes inolvidables, donde mostró habilidades hasta la fecha por mí desconocidas, en la intimidad de nuestra modesta habitación. Sin decirlo vino a decirme: “Vas servido, no busques nada mejor, solo aquí lo encontrarás”. Uff, ¡si yo os contara!

Uff … Graciela era (¿es?) una morenaza exuberante. Intimamos en el viaje y durante la primera jornada de Vista Alegre; fui la envidia de todos. Gritamos juntos, nos abrazamos, nos achuchamos, nos besuqueamos,…. Hasta que llegó la noche y desapareció. Y yo me quedé como Penélope en el banco de la estación.

Me dicen que la vieron cenando con el grupo de Iglesias y Monedero, muy cariñosa con alguno de ellos. Es lo que tiene la política: o te la pone dura o te destrempa. La compañera Graciela desapareció entre los prebostes podemitas de Barcelona y, tras las elecciones municipales, tiene cargo en el Ajuntament. Yo retorné a la segura pasión –ya no tanto, ya no hay peligro– de los brazos de la parienta.

No sé por qué os cuento esto, en vez de analizar aquel acto desde parámetros políticos, denunciando lo que en realidad fue: un gran show, estilo yanqui, de culto al líder, que no tenía nada que ver con lo que generalmente se entiende por un congreso democrático. Tal vez porque leí que habrá un Vistalegre II. La memoria es traicionera.

Allí se debatió – bueno debatió, mejor se habló– de lo que Pablo y cía. habían programado, y poco más. Salió el macho alfa (Pablo) y el macho ibérico (éste lo saqué yo ante alguien a quien consideraba un amigo, pero eso os lo cuento otro día). Total que lo que las feromonas de Graciela tapaban de Podemos se difuminó, y salirse fueron dos días.

Dicen que montarán otro paripé en 2017; aunque tal como van las cosas llegan separados y con orden de alejamiento. Ahora dice Errejón que quiere que se les entienda, que “debemos hablar en castellano”; vamos, “hablar en cristiano”, que decían los franquistas, o “parlar cla i catalá”, que dicen los secesionistas de aquí.

Yo creo que si hablan claro se quedarán solos, pues la virtud de su discurso es la vaciedad. Es la que les permite que todos encuentren lo que buscan. Una suerte de peronismo donde cabe desde la ultraizquierda y la social-democracia hasta el nacional-catolicismo periférico o centralista. Todo cabe, desde el neoliberal Echenique hasta el trotskista Jaime Pastor. Es el postmarxismo neoliberal. Ya ni siquiera se quieren salir de la OTAN.

Como sigan hablando claro me veo a Errejón como Secretario General del PSOE.

Farragüas

El Carmelo. Farselona. 5/12/2016

One thought on “Yo estuve en el Vistalegre I de Podemos

  • Pues visto lo visto en el Psoe……sería mucho mejor secretario general en el Psoe,Errejón que las antiguas glorias como Rubalcaba o similares.

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