Vox anuncia que emprende “la Reconquista” desde el Congreso, y Truhán se hace un selfie disfrazado de Almanzor

Los Pijoaparte, Marc Garrido Orce

“Por fin me enfrento a rivales de mi nivel”, afirmó el Charneguito de Santako refiriéndose a Abascal.

Una crónica de Marc Garrido Orce

Apenas conocerse los resultados de las pasadas elecciones del 28 de abril, el máximo líder de VOX, Santiago Cierraspaña Abascal, anunció que estaban a punto de iniciar “la Reconquista de España, comenzando desde el Congreso”, ante la multitud de exaltados seguidores (todos ellos provistos de escapularios, estampitas de la Virgen de Covadonga, y “detentes” con la efigie de Monseñor Escrivá de Balaguer) que se habían congregado para vitorearle como a un torero en la Plaza Margaret Thatcher de Madrid.

Al tener noticia de dichas declaraciones, el también recién reelegido diputado de ERC Grabiel Truhán corrió a preguntar a sus asesores que qué era eso de la Reconquista, que a él le sonaba como a “La Conquista del Oeste”, de John Ford; pero, como la mayoría de dichos asesores son miembros del Institut Nova Història, y lo único que saben es que Cervantes, Colón, Leonardo da Vinci y Neil Armstrong eran catalanes a los que se había robado su identidad y su historia, víctimas de una conspiración contra Cataluña dirigida desde Madrit (por ejemplo, el famoso astronauta norteamericano se llamaría en realidad Nil Armengol, y habría nacido en un plácido pueblecito del Ampurdán vecino al del abuelo falangista de Lluís Llach), al final Truhán tuvo que informarse a través de su ex compañero en el Congreso Joan Tardà, que para eso había estudiado Bachillerato con Reválida en tiempos del ministro López Rodó.

Aguijoneado en su curiosidad, el Charneguito de Santako decidió documentarse solicitando a la Biblioteca del Congreso las colecciones completas del Capitán Trueno y el Guerrero del Antifaz

Aguijoneado en su curiosidad por las sorprendentes revelaciones que Tardà le hizo sobre la Edad Media española, el Charneguito de Santako decidió documentarse más a fondo sobre tan desconocido período histórico, que en la normalitzada y nada adoctrinadora Escola Catalana se reduce prácticamente a las andanzas de Ramón Berenguer IV y de Jaume I el Conqueridor. Y, para ello, Truhán procedió a solicitar sin demora de los fondos de la Biblioteca Nacional de España, y de los de la Biblioteca del Congreso, que se le remitiesen inmediatamente todos los ejemplares disponibles de las colecciones completas de cómics del Capitán Trueno y del Guerrero del Antifaz.

Tras su profunda investigación sobre el tema, el Charneguito de Santako afirmó con satisfacción que por fin había encontrado un rival político que se hallase realmente a su nivel, refiriéndose a Cierraspaña Abascal. Y, ni corto ni perezoso, corrió a la modesta casita de dos plantas que paga con su sueldo de diputado de 7.500€ al mes para hacerse un ocurrente selfie disfrazado de Almanzor; para lo cual, ni corto ni perezoso, se puso la chilaba de seda sintética que se había traído de Marruecos una de las últimas veces que se bajó al moro en busca de chocolate (con leche y avellanas), por la parte de Larache y Tetuán.

“Vas a ver cómo lo flipa cuando me vea vestido de moro el Carrascal ese de VOX”, afirmó con su habitual gracejo barriobajero el popular diputado de ERC. Y, para ambientarse, se puso en su equipo de música una versión de Els Catarres de Pakito el Chokolatero, mientras agitaba la pelvis adelante y atrás al grito de “¡Eh, eh, eh, eh…!”

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