Maldad y razón

Greguerías

“A mi parecer, la maldad, es el arma más brillante de la razón contra las fuerzas de las tinieblas y la fealdad. La maldad es el espíritu de la crítica, y la crítica es el origen del progreso y la ilustración.”(*)

Relees el párrafo. Te parece excelente. Recuerdas los consejos de tu maestro de literatura sobre la importancia de leer, de entender, lo que no está escrito.

¿Leyó Pablo Iglesias o Iñigo Errejón la frase? Que entenderían, a la luz de sus acciones no parece que mucho.

Si no te acucia la urgencia Settembrini te lo aclara.

“Nosotros los humanistas tenemos una vena didáctica…. El lazo histórico entre el humanismo y la pedagogía explica el lazo psicológico que existe entre ambas. No hay que desposeer a los humanistas de su función de educadores…., no se les puede arrebatar, pues son los únicos depositarios de una tradición: la de la dignidad y la belleza humana. En su día, los humanistas reemplazaron a los sacerdotes que, en tiempos turbios y hostiles a los hombres, pudieron arrogarse la dirección de la juventud. Desde entonces, señores míos, no ha surgido ninguna clase de educadores. La enseñanza humanística (y llámeme usted retrogrado, mi querido ingeniero), en términos generales, in abstracto, me parece fundamental, ustedes me entienden….. “(*)

Me pregunto si han vuelto los sacerdotes de extrañas religiones a nuestras aulas en Cataluña, a nuestros medios de comunicación, donde el humanismo es una fina patina que envuelve turbios deseos medievalistas….

(*)Settembrini en “La montaña mágica”. Thomas Mann.

Comentarios: Reyes Cobos

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