Errejón, en estado grave tras ser besado por Pablo Iglesias

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“Suponemos que durante el beso, la boca de Pablo Iglesias comenzó a segregar una sustancia tóxica que atacó directamente al corazón de Errejón. Su estado es grave”, comentó el facultativo.

No hay duda: hay amores que matan. Y el de Errejón y Pablo Iglesias, expresado en el reciente y amistoso hashtag #IñigoAsiNoQueTeVamosaPartirLasPiernas, va camino de convertirse en uno de los más sonados de la Izquierda. No sabemos si algo han tenido que ver los desacuerdos por las reglas que regirán el próximo congreso de Vistalegre II, pero lo cierto es que hace pocos días el líder de Podemos y su secretario político se dieron acarameladamente un beso en público, que hizo las delicias de propios y extraños.

Horas más tarde, y conforme las desavenencias entre ambos crecían hasta límites insospechados, Errejón comenzó a sentirse mal. “Sentía que me empezaban a salir ronchas en la lengua, que ésta me ardía, que se me ponía azul, que me faltaba la respiración, que…” Momentos después, una ambulancia de la Cruz Roja recogía al secretario político de la formación morada con rumbo a la Clínica Puerta de Hierro, en Madrid.

“El pronóstico es grave” -declaró hacia la medianoche el jefe de Enfermedades Raras, Políticas y Tropicales de la Clínica, Anselmo McGuffin- “Se trata del famoso Sindrome Defenestratio, una enfermedad muy habitual entre los Números Dos que caen en desgracia”, puntualizó. “Este síndrome se caracteriza primero por pérdida repentina de la confianza del Gran Líder en el Número Dos; más tarde en bonitos hashtags como el mencionado (#IñigoAsiNoQueTeVamosaPartirLasPiernas); ocasionalmente también pueden aparecer cabezas de caballo cortadas en el lecho del Número Dos candidato a la Defenestratio. Finalmente, se produce el beso mortal propinado por el Gran Líder, muy en la línea de los besos que los Capo di Tutti Capi de la Mafia dan a aquellos a los que han condenado previamente”.

En cuanto al pronóstico, se mostró “pesimista”: “El Sindrome Defenestratio es una enfermedad mortal de necesidad. Cuando se produce el primer síntoma (pérdida súbita y total de confianza por parte del Gran Líder), el paciente se desliza rápidamente hacia un desenlace fatal. La boca del Gran Líder, en este caso Iglesias, segrega en el momento del beso una sustancia altamente tóxica que inocula al indefenso Número Dos. Aunque también hay casos en que esta sustancia se transmite mediante tuits que impactan en la víctima a través de hashtags aparentemente inofensivos como el ya mencionado #IñigoAsiNoQueTeVamosaPartirLasPiernas”. Tras la inoculación, la sustancia ataca al sistema cardiovascular del paciente, al que además se le pone la lengua como el esparto, llena de ronchas y de color azul. “Pero lo peor es la Muerte Política”, señaló el facultativo de la Clínica Puerta de Hierro. “Porque ésa no sólo no tiene remedio, sino que además es  la que más duele”. McGuffin, votante de Podemos, finalizó el parte médico con un emotivo “Resquiecat in Pace, Íñigo”.

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