Stick whit a bate and tall… Ostias!!!!!.

Ben Trovato, Breogán ibn Maymun, Greguerías

Por Breogán ibn Maymun.

Pues tienen razón los fans de los hechos diferenciales, hay que sentarse y dialogar, es eso que hace la gente y los países cuando no han podido ganar un juicio o una guerra, «vol dir», que si pudieran ganar o partirnos el «ojal» a los «bachegeneticos» de «dialeg» res de res. Ya lo decía mi abuelo «Emeterio», – «dialogando se odia más a la gente»-, porque… ¿si no ha funcionado antes?, ¿por qué iba a funcionar ahora?, desde el “lo siento no volverá a ocurrir”, o «ai bah!!! los donuts», siempre el noble deporte de hacerse el corderito indefenso, cuando quizás tenga «mú» mala idea siempre podría ser el comienzo de una nueva guerra civil en el «estat».

Yo nunca he tenido problemas con dialogar, entrar en el «submundo» interior de otro sujeto, que intenta dialogar con sus enrevesadas ideas, que no le interesa más que desahogarse o principalmente con una falta de capacidad de recepción y comprensión del mundo, es lo ideal, por ejemplo para tener un asco «profundo» de haber perdido una tarde de Domingo. Mi jefe en cambio es un «bachegenetico» intolerante, dice que no use el teléfono para dialogar en horario laboral, ni que dialogue con la camarera del bar en horario laboral, quizás los «bonagent» tengan razón, y además de intolerantes y casposetes, si (y en caso de mister «Farraguer» es cierto), seamos bichos insensibles con forma humana, mi jefe se le está quedando forma de «patata».

De camino a la «redacción», pues estuve intentando «dialogar», -este el que pide es Rumano, pero no sabe Español ni catalán -Déjeme, tranquilo-, me increpa un Ecuatoriano en una obra, -estoy trabajando-, llamé al 0155 para saber si tenían un cuñado para dialogar, -lo siento, en este momento todos nuestros cuñados están ocupados-, -y usted señora-, pregunte esperanzado, -¿Quiere dialogar?… tengo vida, hijos y soy feliz-, se corta la llamada. Descubrí, durante el trayecto que era, esto del diálogo, harto difícil a no ser que se sea un «benestat» ocioso o un «CDR» que hace pellas con un sofá y una tablet con la serie «Juego de Locos». Y decidí como buen «Gallego», pausadamente acercarme a mi puesto de «trabajo» y al llegar a mi hora habitual, es decir 20 minutos tarde, se me acerca mi líder «supremo», Míster Farraguer y tras, atusarse él pelo, colocarse su camisa «vintage» de “Los Chichos», y mirarme con cara de satisfacción, espeta -Breogan-, -¿si?-, le pregunto con labios turgentes, ojos lacrimosos, mirada lasciva, y más excitado que si hubiera oído una autocrítica en teven3, -¿Qué te pasa hombre?- y concluye -no te voy a pedir matrimonio, venga tenemos que hablar, ven a mi litera… esto… quería decir a mi despacho-.

Estaba estupefacto y a la par contento, por fin alguien con quien «dialogar», – al final cuando menos buscas, lo encuentras-, barruntaba para mi. Nos sentamos, con toda esa vista de diplomas de CEAC, hasta con la famosa guitarra, que incluía dicho curso, no se conoce nadie que reconociese haber hecho dicho curso y mucho menos haber aprendido algo, pero junto con un bocadillo de «panceta» mordisqueado por «Carlos Jesús», mi jefe siempre es de recuerdos… bueno menos de acordarse de pagar todos los meses el día 5, pero nadie es perfecto.

-Breogan, hemos hecho una reestructuración, dentro de un contexto de crisis sistémica del tejido productivo…

15 minutos después…

-En definitiva, a la «puta calle»-, sonríe con sus «amarillentos» dientes que parecían más un bizcocho de yogur que un sistema de masticación y despiece de alimentos. Estaba tras un «monólogo» de palabras, insignificantes, vacías de un contenido real, me sentía como un alumno de un profesor Argentino, tieso, embotado, noqueado como un «sparring» de Mike Tyson, hasta que reaccione tarde como si hubiese una pandemia en curso. -¿Por qué no me dice la verdad?- Farraguer se queda atónito mientras saca mi finiquito hecho de un talonario de facturas de albarán de vendedor de Aceitunas. -Usted quiere meter a Mariane, su «follamiga» experta en redes «sociales», redes de prostitución, trata de «blancas», que conoce mejor que yo el «Google translator»-, -bueno eh si, anda firma aquí, anda que tengo prisa, que vamos a celebrarlo -, -¿lo que?-, pregunto cómicamente. -eh, pues esto, anda firma.,- escurre el bulto, mi ya por poco tiempo jefe, -firma anda!!!-, leo la letra pequeña -oiga ¿por qué lo ha escrito en Sueco?-, pregunto a este depredador empresarial de míster Farraguer -pues por qué es el idioma de la gente seria- aserta con solvencia mi ya exjefe -¿no será para que yo no lo entienda?-, dije con mirada de estreñido, se acerca, como para ver si tengo «pelos» en la nariz, me sonríe como un padre a un hijo, me pone sus manos pringosas de haber «desayunado» San Jacobos, y sentencia -je, je, je, pero si aunque estuviese en Castellano no lo ibas a entender igual-, -si..- asiento «cabizbajo», -pero ¿me pagará la mancha de mi camiseta «USA 94» que me acabo de hacer ahora no?-, interrogue como última petición antes de irme para siempre de este «rotativo», -oye la duda ofende- dice, gruñendo el que ya era mi ex-jefe -Por supuesto que no!!!!- continúa con una ira propia del antiguo testamento – ¿Cuando te he pagado yo alguna vez?- y prosigue -además así te llevas un recuerdo de tu ya antigua empresa, circulando! que tengo que preparar los «cubatas»… a ver que te acompaño a la puerta Breogan- suspira resignadamente el chupasangres «periodístico» de Míster Farraguer. De camino no se si de la libertad, o de mi fin como ser humano con trabajo «estable», el exjefe «pringoso» y mi cabizbajo «caletre», íbamos en modo procesión de semana santa, el tiempo parecía haberse detenido, desde el cristal de «metacrilato», divisé mi despacho -tanto trabajo por hacer-, me decía a mi mismo -desde que entré tenía tantas ganas de dar lo mejor de mi mismo-, tantos sodokus por realizar, tantos niveles del «Candy Crush» que superar, tantos «crucigramas» que resolver, me saltaban lágrimas en los ojos, pero era el vapor que salía del baño de la «Redacción», ─siempre le había dicho a mi antiguo jefe que el bocadillo de «Pincho Moruno», un día a la semana era más que suficiente─, -Oiga estimado ex-explotador-, pregunte a Míster Farraguer, con el ingenuo propósito de ser consolado por alguien que no era capaz ni de dar los buenos días, -¿Y ahora que haré?-, -¿se me abrirá alguna puerta?- ¿podré aportar valor añadido a algún empresa?-, -¿dar lo mejor de mi mismo?-. Farraguer me observa con cara de «Gallino», y tras respirar hondo, como “Mariano mucho Mariano” cuando se fuma un Habano, tras una dura tarea de 15 minutos -Pues claro que si hombre!!!!, mira esta puerta se te está abriendo, ves? ponte en el otro extremo y ya lo compruebas-, -ah pues tiene razón- asentí infantilmente, tras de mi, sonó un portazo mayor que cuando se derrumbó el «Carmelo» en Barcelona. El siguiente hecho se tradujo en un rotundo y seco enunciado «a tomar por culo, por fin». Al descender a la vía Pública, se percibía en la planta un ruido de «serpentinas», conversaciones joviales, alegres, desenfadadas, su nueva empleada y sus respectivos amigos, celebraban una nueva etapa de su vida con música «Vintage» «El son del caballo, que sabrosón que bueno esta» y «te quierou mushoo» de un cantante yanqui que cantaba «Habaneras» parecía que tuviese la «dentadura postiza» mal colocada..y sin embargo yo estaba más vacío que una sede del «PP» en Solsona.

Me arrastraba pesado al día siguiente, con un peso en el pecho, desorientado sin norte, sin un objetivo en la vida, nada que tuviese importancia para mí, mi vocación periodística podía más, que el de buscar un trabajo «normal», siempre pude decir con la excusa de «Juntaletras», ‘no mama no puedo casarme, tengo que andar detrás de la noticia y eso requiere moverse de un lado a otro, dar dinero para Satanta-tres, patrón de los satanistas en Cataluña’, -no señora ya trabajo para un auténtico ser malvado-, explicaba, ahora que ya no tenía esa coartada debía «sentar la cabeza», otros colegas de profesión ya lo habían hecho como Joaquín Arozamena, Jesús Hermida o personajes «Insignes» como la duquesa de Alba.

-Ya búscate un trabajo como dios manda-, me decía mi casera «latina», con hijos perseguidos por la justicia – eso del «periodismo», ni era trabajo ni era nada -son todos unos unos «trileros»- y todo esto me lo decía  con una gabardina y un bolso de Louis «putton», dirigiéndose «presta» al Bingo de las «Corts» a probar «suertesita».

El periodismo es a día de hoy una profesión decadente, todo el mundo lo sabe, viejas «glorias» del negocio «periodístico» en aprietos económicos serios y los que no, siendo «cipayos» del estado, «generalitat» u otros poderes «facticos».

Presto me dispuse a visitar el «SOC Aturat» multinacional Catalana con miles de clientes a ver que podría haber para mi, pero antes siempre prioritario, unas pinzas en el Chino y unos calcetines «lacostra» con su famoso símbolo de una «lagartija», tras perderme en el «Chino» y su ya conocida amabilidad, y debiéndome buscar la vida para salir de este laberinto de productos plagiados y de mala calidad, termine por entrar en una habitación con varias literas y al fondo, un hombre vestido de naranja ¿ será el del butano? me cuestionaba a mi mismo, seguro que también se ha perdido, -hola hermano- el hombre de aspecto asiático y con acento «Andaluz» me apela como si nos conociéramos de toda la vida -¿viene usted a la reunión?-, -eh.. no, no sólo estoy intentando salir-, -¿de nuestra organización?-, comienza a inquietarse, el susodicho -¿Qué dice?, no se de que me habla, solo se que no se nadar-, -cobarde!!!, por la gloria de tu madre!!!-, responde el asiático con acento andaluz, de repente sabía que entre este hombre y yo había algo especial, química, complicidad y bueno 4 palés de ambientadores, como cual paraban de un sacerdote católico.

Deseaba salir, encontrar el camino de vuelta, tenía que comenzar una nueva etapa de mi vida, reciclarme, para después ser rehusado y que la vida te deje como papel de estraza grisáceo, consumido y frágil. -¿no desea quedarse?-, me pregunto mientras me rascaba el sobaco e intentaba encontrar la puerta de salida -eh no no-, respondí con desidia -debo irme-, -Una pena como podrá ver soy Manolo Quin, monje budista de padres Chinos nacido en 2 Hermanas-, -jaja, pero como va a nacer usted de 2 mujeres, jaja-, interrumpí sagazmente -de veras-, dice schokeado, por mi aguda indagación, -con usted los chistes de «Gallegos» estarían más que justificados-, -pues ahora que lo dice…- me interrumpe bruscamente -no perturbe mi paz interior-, termina con un solemne -casi que mejor que no venga es una convención de altos ejecutivos «chinos», para que confraternicen, como en esa película Japonesa «Battle Royal»-, -¿ah con Lina Morgan?- pregunte para confraternizar, silencio durante 15 minutos… después de ello me mete una ostia -¿y esto?-, le pregunto, -para que quemes Karma-, dice sapienciosamente el monje asiático-andaluz -¿Carma la del quinto? ¿Por qué?- pregunto «telenovelicamente» -si la pobre no me ha hecho nada-, -Ufff!!!-, relincha el religioso -esto va a ser difícil-, concluye con una cínica sonrisa -¿le ayudo a encontrar la salida?-, -hombre pues muchas gracias!!!!!-, además por lo que veo debe usted soltar karma-, argüía sibilinamente con una voz por lo bajini y «Roucovaleriana» -ahms..- respondía yo confusamente como alguien que desea conocer la auténtica ideología del PSC -¿Qué lleva usted en la mochila?- pregunto el «religioso», con más ansia que un adolescente de los 90 en los Sábado noche de «canal +» -¿porque tanto interés?-, comencé a comprender la inquina de Don Jordi cuando le preguntaban ¿on té vostè els calés?-, medio litro de leche «talcual», «carne»,… -veo que viene usted de la compra-, -si- respondí con insidia, -desprendase de lo material, desapeguese de lo «palpable», no quedará nada de usted dentro de unos años- su voz parecía transformarse, mefítica, mesiánica, monótona, era el «sistema Jesús Hermida», para hacer de cansino.

-traiga pa ca la leche jetudo!!!!- respondí automáticamente, -renuncie a sus posesiones-, continúa el «chuky» budista, -suelte el «salchichon»- le invite a dejarlo amenazándolo con un par de zapatillas de «Canito» de Castefa, que había encontrado en el almacén. Durante 15 minutos persiguiendo al susodicho por agenciarse mi cupón descuento del «PRYCA», encontré, como el que no quiere encontrarse con el tonto de su pueblo, en la inmensidad del callejero «carcelones», la salida a este «laberinto», la libertad, bien vale pagar 15 centimos más en el «xurelo», -libertad!!!!-, gritaba como «stacone», pero en cambio a mi no me perseguía una turba de jóvenes del «Bronx», si no 5 chinos, que tras mi carrera había tirado 5 pales con productos de «escasa calidad», y demás productos de primerisima necesidad, como cortaúñas para koalas y ceniceros para restos de café. Al fin libre me salpica un «charco» tras haber pasado un autobús de la ANC que transportaba a feligreses al santuario de «Perpigñan».

Mientras caminaba a mi destino en lo «laboral» y siendo un proyecto de manduca de lo más «común», sorteando mierdas de perro, como si fuese un jugador del «PACKMAN», sentía compasión por aquel «trilero», si tuviese el presupuesto de una administración autonómica, 17.000 hombres armados, y mucha gente untada, quizás me lo tomaría en serio pero así….

-número 155-, -yo, yo- asentí, como un crío cuando nos tocaba el perro «piloto» kamikaze en las ferias de nuestro pueblo, -a ver ¿Qué desea?-, pregunta el funcionari automáticamente, -si existe algún puesto de trabajo, que pueda desempeñar sin ser expulsado por ser «bachegenetico»- interrogue al susodicho como cual siervo de la gleba, -pues…- tras consultar sus datos y viendo que era «bachegenetico», que le caía mal y que en mi DNI tenia un chicle pegado en la fecha de caducidad del mismo, respondió lacónicamente -No-, traslucía sobre él una sonrisa de «pajillero» irredento. Me abalance sobre él, pues tenía un «mosquito» en su cabeza, tras el incidente y dispuestos a volver a la mesa de «suplica» de empleo –tenim programas de reinserció-, enuncia como cual locutor del NODO -yo ya he estado en proyecto hombre-, respondí con autosuficiencia, los empleados de mesas contiguas se miran con estupefacción, silencio…

A veure-he vist que voste ja ha participat als programas de inserció «trolee a un Ñordo», «insulte a un Ñordo» y «discrimine a un Ñordo al estilo de Alabama«-, -si- respondí secamente, –bé, coneix el programa dialogui amb un Ñordo?-, pregunta la empleada conjuntada con «lazo» y pelo «whisky» -pues no-, asentí gallináceamente, -consiste en que si tiene un familiar a su cargo, puede usarlo para dialogar con un carolingio «Bona Gent», intentar así ganar un adepto a la causa, o bien terapia de grupo o un crimen como la «Sagrada Familia» de grande, ¿Dispone pues de dicho familiar?- me interroga la funcionaria con un viso de sus labios que bajaban cara montaña a mar, con notable angustia y ganas de terminar esto cuanto antes, como cuando se visita una tarde de domingo a un cuñado.

-si- respondí con autosuficiencia, -a mi adorable abuelita Herminia, un día la dejé en la zona de cargo del aeropuerto del Prat, pero nadie quiso hacerse cargo de ella, así que asumí la responsabilidad-, -¿Pero vive en Carolingia?- me espeta secamente la funcionaria -no…-, dije como contrarreplica -pero viene habitualmente, podría empadronarla y…-, me interrumpe antes de terminar -que todo sea por el «dialeg»-.

Tras haberme inscrito en el programa, con más nervios que un «participante» español de «Eurovision» por saber si quedara último o penúltimo, y deseando que dicho programa pueda reinsertarme de nuevo laboralmente en Carolingia y, ya puestos, que algún político, con estos cursos, saque lo suficiente para sus vicios en comisiones o desvíos de fondos, solo debía esperar.

-Suena el teléfono- decía alegre para mi… las tripas de cerdo seguían cociéndose en el «microondas», pero correr el riesgo de quemarse merecía la pena, siendo hombre y hacer dos cosas a la vez siempre fue un reto para mí y decidí probar suerte en esta ocasión… -Ñordo, has sido admitido- me comunica ásperamente un funcionario del «SOC ATURAT». Me quede un poco perplejo, no estaba acostumbrado al nuevo lenguaje «exclusivo» de la «Bona gent»; quiero decir que es un lenguaje que excluye al que va dirigido, el reverso del lenguaje inclusivo chipiritiflautico, buena onda, pichafloja, para ofendiditos y todo el maravilloso mundo de no hablar claro, para hacer las anormalidades más absolutas, en cambio este ofensivo, excluyente, prepotente, bilitico, como el helado de Chocolate y Vainilla, como Michael Jackson a los 20 años y verlo después a los 40, o como ser «indepe» en plena globalización.

-Espere instrucciones- me comunica como cual agente del «CesiCat» se tratase, -ya le comunicaremos el lugar y el comienzo del programa «dialeg amb Ñordos»- cuelga, relaciono conceptos a la velocidad de un «motocultor», y recuerdo que debo ir a buscar a la abuelita «Herminia» al aeropuerto… corro a ritmo de Patinete.

-Abuela!!!-, corro con emoción, la última vez salio sola al exterior del aeropuerto, en plena huelga de taxis, casi la atropella un coche de «Uber Alles» empresa de transporte privado para turistas Alemanes «Contigo hasta el fin del Caucaso», reza su «slogan». -Abuela, ¿a donde ibas?-, -Me dijiste que te esperara si llegabas- continua el razonamiento -y pues no te vi y me iba- sonríe risueñamente, -no Abuela no!!!, que me esperaras en llegadas, Ufff!!.. ¡empezamos bien!-. Ni deportes de riesgo, ni pagar para que te hinchen a ostias en un Gimnasio, lo arriesgado era pasar un fin de semana con la abuelita Herminia en una ciudad como Carcelona, concluí pensando -que todo sea por mi inserción laboral-.

-Después de haber intentado encontrar un sitio el autobús y tras encastrarla en un asiento con alicates y con hebillas para que su perímetro en el que podría rondar un satélite, como si fuese Saturno no descompensase el ya atiborrado vehículo de transporte público. Nos disponemos a llegar al lugar acordado, tras una llamada del Teléfono de La Esperanza recibido durante nuestro «divertido» viaje en el que una «choni», no de «Casteffffaa» si no de la localidad británica de «cliffffton», nos deleitaba con su sobaco peludo y aliento a «whisky». Que, por cierto, si bien dicha localidad está situada más al norte que el afamado municipio catalán, pese al idioma, el país y un clima más frío, abundan también los chándales, las motos que cambian de propietario con asiduidad y los «kinkies»… vamos que no existen «fets diferencials» notables.

Tras un duro tira y afloja conseguí desencastrar a mi adorable abuelita de su asiento, caminando en dirección al lugar acordado, mi abuela una Gallega de Socarrel, se queda perrunamente mirando a una dirección sin definir, nariz «parriba», mirada «Clint Eastwood», ojos achinados como cuando se intenta cagar, después de haber cenado 3 kilos de carne.

Al otro lado de la plaza del buen charnego, una abuelita Catalana de pura cepa Carolingia, avistando un elemento no identificado cuyo nombre respondía a Herminia, elemento nocarolingio, con una mirada achinada, desafiante, en posición de ataque con un dedo enfrente de la cara y la lengua pa fuera… alejé a mi adorable abuelita del perímetro de ataque de la susodicha. Fue una escena muy similar a la que se produce cuando hay que separar dos perros de presa.

-¿Quin est aquesta? – refunfuña desde la lejanía la anciana Carolingia, mi abuela echa la mirada atrás como quien huye de Sodoma, rumiando -¿E esa de quen virá sendo?-; pese a la distancia tampoco había hechos diferenciales entrambas.

Llegando cerca de un recinto donde el Deportivo recibía habituales «Palizas», llegamos al lugar acordado, un piso para el programa «dialeg amb un Ñordo», el 7A en Collblanc, número 155, -¿por qué nos cachean hijo?- pregunta mi inocente abuela. Intentando inventarme algo sobre la marcha -el conserje, tiene este protocolo abuela-, continúe con la historieta como cual informativo autonómico -por si nos llevamos las llaves del patio-, -suba- nos informa el «Mosso». Allí llegamos, ascendiendo como un Dodge dart, en una calle Madrileña, en la entrada dos agentes nos dan un tiquet, nos cuñan las manos y nos disponemos a entrar, mi confusa abuelita en su Galaica y rural ingenuidad, piensa que este es mi «Zulo-habitación», aun no ha comprendido que la estoy utilizando para un avieso propósito, reciclarme laboralmente y ser útil a la sociedad «Carolingia».

-Mucho calor te hace en esta casa- espeta Herminia -voy a abrir la ventana-, -no!!!, Marianne… digo Abuela, no mejor no-, a través se veía una escena apocalíptica, containers, un grupo CDR nouvinguts, pidiendo «Arepas» por just eat en Catalán con harta dificultad. Ante el peligro de que mi abuela bajase para que subieran, tenía lacón con grelos para cocinar, -pobrecicos que no pasen hambre-, más triste que cuando su marido se fue al extranjero a trabajar, -no abuela no, mejor que no-, dije sapenciosamente, atusándome mi erizosa barba.

Eran las 21:00 horas de la noche, entre containers quemados, mossos magullados, goleadas del Barsa en cadena, el ambiente era de una euforia cargada con ira y una mezcla de locura, sólo faltaba como aderezo, Wagner y un loco con bigote que dirigiera toda esta tragicomedia, que intuía que iba acabar en un sainete ridículo pero peligroso.

A las 21:30 horas llegó el carolingio dialogante, mirada hosca, expectante aguardando quien será el próximo «bachegenetico» o «botifler», que ose hablar mal de la terra, sabe que todo puede llevarle a la locura, que un estado de tensión tal, reducirá su esperanza de vida a la mitad, pero por la terra (y bueno, también por la plataforma marítima de Catalunya, esta dispuesto a semejantes sacrificios), acompañado de un Psiquiatra y un celador (por lo que pueda pasar) y dos agentes de orden Carolingio, comienzan las presentaciones, iniciadas como cual maestro de ceremonias en un combate de Boxeo, presentando este diálogo, por un funciónari de ceremonias de la generalitat, sin expectativa, sin énfasis, sin alargamiento de las palabras, sin datos de los dialogantes, dos simples frases -Joan li presentó a Herminia la avía Ñorda- concluyendo -avía Ñorda, Joan quand vulgin podem comencar, em vaig qui tincq que fer las tases, per cobrar el «monto» dels nous «Containers», qui vagi be adeu,- se va con vista ojerosa, arrastrando sus pies como un fantasma -.

Mi abuela en una ingenuidad cuasi infantil, saca a relucir su enorme hospitalidad -hombre si me dijeras, que traías invitados a casa traía en vez de 5, 10 tuperwares de callos, empanada…-, tras diez minutos describiendo productos de la tierra, nuestro «partner» carolingio ya impaciente por sacar el ya consabido monotema que le da sentido a su vida, de joven Ni-Ni cuya liberación de su «tierra» colmará todos sus anhelos… lo de perder la «virginidad» a los 28 años puede esperar..

-¿Per que no ens deixa en pau?- ataca sin ambages el comprometido indepe. Mi abuela observa una cara compuesta de ojos desencajados, dientes desenfilados y aliento de butifarra, muy similar a los callos de su ya fallecida hermana «Merceditas», sonriendo como quien no entiende nada, pregunta pausadamente – ¿Qué che deixe un pau? – interrumpí como si fuese árbitro de boxeo, o un cuñado en la cena de Navidad -Abuela no en Gallego no, si no es Catalán hazlo en «Ñordoñes»-, asiente como cuando casi firma para dar su casa a un «testigo de Hezbolla», -¿Qué te deje un palo?- continúa el proceso mental de esta adorable anciana que es mi Abuela, -pues hijiño el palo que tengo para ir a buscar castañas al monte me lo deje en mi pueblo-. No presentía nada bueno, comenzaba a ponerme inquieto, no solo mi vida laboral en Carolingia peligraba, quien sabe si quizás hasta mi vida. -Estem ocupats per Espanya desde fa 300 anys- continúa una salmodia cuasi religiosa, suena de fondo música de organillo, monótona, continúa, eterna como la matraca de este joven Carolingio. -pues si hijo si, yo también estuve siempre muy ocupada, desde los 7 años, vacas, 7 hijos, nietos, nada y ahora también muy ocupada-, concluye -¿te gusta el encaje de Camariñas?-, comenzaba a pensar, entre sudor frío, las maletas que tendría que comprar, no ya para irme, si no huir de Carolingia -no em interesa, est imposible el encaix de Catalunya dins Espanta, vostes no vull fer-hos la pilota, i tampoc vulgim el model sudáfrica a Catalunya, Opresors!!!!-, -hai!!! yo el encaje de Cataluña, no te lo conozco, ya bastante me llega con el de Camariñas rapaciño-. Al fondo los Mossos ya conectan los enchufes de la silla metálica de masajes, el joven «indepe» desquiciado, mi abuela en estado «zen» y yo a medio camino entre ambos, los tres estados de la materia.. en peligro de extinción.

-¿per qui sigui aquí si no li agrada, puc anar a Ñordonia, on vulgui?-, interroga stalinianamente a la anciana Galaica, -yo te estoy muy bien aquí hombre, ¿quieres callos?-, mientras se lo pregunta retiro el «tuperware» para evitar altercados, pero iba a continuar el análisis visual de mi abuela con algo que rompería, hasta un pacto por la independencia -la camiseta mi hijiño que me la tienes manchada de ketchup!!!-, intervengo rápidamente, -no abuela simboliza una bandera-, sonrió mientras observo la cara del carolingio convirtiéndose en un volcán… dentro de poco una combinación de ira y reproches llenarán la habitación de un aire irrespirable.

-Aquesta es la nostra bandera!!!, una mica de respete ser “entrecapgenetic», desde Gilfredo el Pilos, feta amb la seva sang-.

-¿ah si?, ¿conoces a Alfredo el de Vios?-, -hombre que pequeño es el mundo, yo sabía que tenía un hijo taxista en Barcelona-, -Abuela corta, déjame ver una cosa-, saco su sonetone de su rugosa oreja y veo que esta con la siguiente leyenda «made in China», -no si ahora lo entiendo todo, bueno abuela, yo te traduzco lo que dice el chico ¿vale?-, -estamos aquí para un programa de reinserción laboral, no enfades al joven, que si no me tendré que exiliar en Aljete- concluyó manteniendo la respiración, no contesta, siempre lo hace cuando no entiende algo, me encomendé a Buda, Ala o Jesús y que sea lo que dios quiera, decía para mis adentros. -De veras abuela no me falles, dependo sustituir en un futuro a Suso, haciendo de todo un poco, como sujeto a salir en tven 3,..como  publico, pero te dan un «Franssfurkt», eh, eh, eh-, -aixo qui diu es gravissim/!!- me interrumpe el joven carolingio, intolerable!!!- añade la mossa «Panchiwei», mientras conectaba la silla de masaje en la habitación contigua, visto como se desarrollaba el enriquecedor «Dialeg».

-volem fer un referemdum!!, el dret de autodeterminació es innegociabla, som un poblé ocupat, colonizat, oprimit per aquest charnegos qui lis hem donat de mengar, i de aquesta manera ens ho agredeixem-

-Pues a mi me gusta calcetar y cocinar «lacón con Grelos» y así me gusta «filliño», también le dizque azadón en mano a Baldomero, que el derecho de paso en mi finca para llegar al río, no se negocia y yo tuve un perro «Palleiran», que también le di de comer y se me escapo, neniño «ben falado»-.

-Noo, Noo- gemía para mis adentros, me voy a ir con viento fresco, -arf!!- el joven carolingio era indepe, pero también «milenial», comienza a sollozar, a gruñir, suelta espuma por la boca, la mossa «panchiwei» y su compañero el Garrulo de Vic, van en mi búsqueda, tras un cuarto de hora jugando al pilla pilla por todo el piso, me introducen en la silla masaje, no sabían que dispongo de tanta energía negativa que no circula el polo positivo por mi cuerpo, ambos agentes acaban por el sistema manual con una buena paliza.

Al entrar de nuevo tapándome los moratones con una mascarilla para el «Coruñavirus», veo a ambos individuos, mi abuelita y el joven Carolingio, confraternizando el Carolingio «La Estaca», mi abuelita la «Rianxeira», navega entre los tuperwares, bueno setas, -su afición mutua a las setas-, deduje como un Colombo de Chomchinabo, -además estas son de las de halcón viajes-, deduje -claro por que te hacen viajar-, miraba al espejo de la habitación viendo la escena, los agentes se habían sumado a la fiesta y yo por fin había resuelto algo en mi vida. No había sido suficiente tal descubrimiento, que en el Furancho de Pepe a petición mía, la solución de Ratafia y Orujo mezclado había cuajado y a través de mi abuela, recibí una prueba de ello, -¿Me haría rico?- me interrogaba, -espero que no lo haya registrado Pepiño, especulaba -.

Al día siguiente….

Tras una noche de juerga y jugar esposado en la cama con la Mossa «panchiwei», mi abuela trabajadora, sufrida, risueña, pero cuando quiere sibilinamente sibilina, lo que los Carolingios, nunca podrán superar es el «Gallegueo» evasivo, levantándome del sofá con una braga en la cabeza y observando que todo había quedado limpio como una patena -que orgullo de abuela la verdad- barruntaba para mi, -¿y usted que hace aquí?- pueg que me han contratao pa mandarlo de vuerta a usted a Ñordonia -pero Señor Ramos, que usted es futbolista!!!!-, -zi hombre, mi arma de destrusion masiva, pero tu ¿no ves como tiro yo lo penalties quillo?-,   -bueno ya- añadí por lo bajo… -vamos, vamonos pa bajo que de una patá, te mando de vuerta a como dicen por aquí a «Ñordonia» ¿no?-, durante nuestro descenso en el ascensor el señor Ramos no paraba de reírse de sus chistes y acompañado por sí las moscas del Mosso de «Vic» por sí huía de mí inevitable destino, -¿y mi abuela como volverá, no le dará una patada Sergio Ramos no?- pregunto al miembro de la Stasi Carolingia, -no home, la seva avía es queda a Carolingia, ha arrivat a un acord amb la meva colega «panchiwei», per fundar una empresa de venda de Orujo-Ratafia y amb el noi «milenial-indepe» ens hem fet molt amics per el assumpte del bolets-, -Ahms- balbucee.

Una mañana fresca, entre containers, jóvenes de vuelta a sus casas de Cadaques, un bello amanecer anaranjado, en fin lo iba a ver por última vez antes de que me aplicarán el sistema de transporte «Sergio Ramos», -¿a donde me va a mandar?- interrogue al astro Andaluz ,-pues al sitio más visitado por los Españoles, mi arma!!!-, -ah ¿si? ¿Bemidorm?- pregunte con ilusión cuasinfantil -no hombre no, a la mierda-Noooo!!!- y ascendí hasta la «estratosfera» como un cohete espacial, acabando en una asociación de ganchillo de Cuenca -.

-Oye quillo- apela el astro Andaluz al mosso de Vic, -tu zabe que tengo un primo de Cornella que se llama Gordi-, -será Jordi-, -No hombre, le pusieron gordi por que resien nasio pezaba 4 kilos el muy cabron!!!-, -puto Ñordo- susurraba el agente para si, mientras intentaba abrir la puerta del edificio. Cosas que nunca cambiaran.

One thought on “Stick whit a bate and tall… Ostias!!!!!.

  • Sin perder el hilo conductor de la historia, que se mantiene en todo momento, el absurdo es constante como técnica para satirizar y ridiculizar el estado de desquiciamiento a que hemos llegado en Cataluña. Hay momentos estelares y sublimes que recuerdan a nuestro extraordinario y querido humorista Luis Sanchez Polak ( “Tip”) ¡Enhorabuena!! ¡¡Santo Varón!! ¡¡Santo Varón!!

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