De la erótica del poder al poder de lo erótico

Farragüas, Los Pijoaparte

El strip-tease ciudadano

Cuentan oficiosamente que Albert Rivera llego a líder de Ciutadans por una casualidad alfabética ¡manda webs! Es increíble cómo se escribe la historia, incluso con preaviso. Era el primero de la lista mayoritaria, ya que se ordenó, dicen que “sin/queriendo” por nombre de pila –en España se ordenan las listas por apellido ¡de toda la vida de dios!– La realidad, se vista como se vista, es que hubo pase de modelos la noche anterior en aquel hotel de Bellaterra. Los intríngulis de la pasarela ya son más difíciles de saber, pero no cabe duda de que el “niño” sabía posar desnudo, o así lo pareció luego.

Y me dirán ¿a que viene esta historia? Pues a la constatación de que la política española se ha convertido en una pasarela. Como la que hubo para elegir primera lista de Ciutadans al Ayuntamiento de Barcelona, que finalmente encabezó Esperanza García, quien no tardó mucho en pasarse al PP y obtener su CataEscaño el 27S. Luz Guilarte, su segunda en aquella lista, también se pasó al PP (antes que la Espe) y luego desapareció. Todas jóvenes, hermosas y de ESADE. Yo a estas no las conocí, pero el Faneca bebía los vientos por la Guilarte. En los mentideros de la post-verdad dicen que la elegida era ella dada su belleza, pero se a-ovarió –le entró miedo escénico–, retirándose al segundo puesto. Eso sí, luego se hizo el paripé de las votaciones “superdemocráticas” para salvar la cara.

¿Que se hicieron más paseíllos? sin duda; luego llegó Inés del alma mía.

Erotizacion de la política.

Pero, como decía, la moda que pareció iniciar ciudadanos se ha extendido a diestro y siniestro, nunca mejor dicho. Aparte de Rivera podemos encontrar otros hombres que han con-jugado la erótica para acceder y consolidar el poder: ahí tenemos un Pedro Sánchez, ahora en horas bajas, que vendió su estilo Corte Inglés de Kent, muy parecido al del pepero Núñez Feijóo.

Sería injusto si dijera que lo han hecho de la misma manera hombres que mujeres. Hay ciertos matices por los cuales se puede concluir que son menos los hombres que han acudido a estas artes de seducción del electorado o de sus propias cúpulas. Pero superada la cuestión de “género”, la ética, o mejor dicho la ausencia de ella, es similar. Pero ya se sabe que caminamos inexorablemente a la yanquización de nuestra sociedad: + imagen, + sublimación del sexo, – sexo, – cultura. Y añadiría más consumo –y la política es un bien de consumo– y los bienes de consumo hay que envolverlos en papel de regalo. Eso es la erotización de la política y su vaciedad.

Uff! Esto se está poniendo demasiado serio.

Y qué decir de las nuevas “lolitas” de Podemos, desde el morbo de la líder de Andalucía, Teresa Rodríguez, hasta con falsas, ¿o no?, fotos de desnudos. Rita Maestre con su “sacrílego” topless en sacristía. Irene Montero, cuya boca cuando habla parece que te va a devorar –yo me dejaría–; otra cosa es que se deje azotar hasta que sangre, como pretendía Pablito para otra Montero. Que conste que, a mí, la sangre me repele, pero alguna nalgada….. Me veo las caras escandalizadas mientras devoran 50 sombras de Grey.

Y ahí tenemos a la Barbie Villacís de Ciudadanos en Madrid, morbo total donde los haya, arrastra a las masas sin hablar, solo ha de sonreír y mirar al tendido. O la pepera Cifuentes con su coleta de youtuber pija y esa pinta de MILF que habla y no para, y cuanto más habla más pone a un Pijoaparte que yo se me.

Y Pablo, ¿Qué me dicen de Pablo? ¿Acaso no hay erótica en su imagen pública, acaso no ha jugado a ser el macho alfa y acaso no enerva con su presencia, con su discurso a las podemitas? Hay algo sexual en todo ello. Recuerden cómo, irrefrenable, le metió mano en el culo una seguidora en Vistalegre I (¿se imaginan si un seguidor podemita le hace eso a la Montero o a la Maestre… Se imaginan?). Pero no solo es un macho alfa respecto a las hembras, también marca territorio con sus besos a sus propios machos, a sus lugartenientes… catalanes o madrileños. En él la erótica le lleva a llorar si es preciso, la emoción del macho dominante emocionado, un perfecto…. ¡chantajista emocional! Es la imagen del Mesías rodeado de sus discípulos y sus magdalenas…. discípulas, perdón.

El problema de Íñigo es que ya le ha negado tres veces pero tiene a su favor ser el Peter Pan que toda madurita desearía acunar en su regazo. Un líder para que te dé nalgadas, y otro para adorarlo cual niño Jesús. Solo nos falta el padre o hijo prodigo, Monedero, para crear la santísima trinidad laica. De Monedero, de su morbo y de su egolatría-pichaloca hablamos otro día, que no da para tanto el texto.

Alberto Garzón fue un proyecto de macho alfa fallido para sustituir a un clásico y sólido hombre de clase –de clase charnega– que, con sus aciertos (pocos) y errores (muchos), nunca necesitó sex-appeal para mantener cierta coherencia. Hablo, evidentemente, de Cayo Lara.

Sin olvidarnos de las hornadas de liderazgos eróticos catalanes, empezando por Andrea Levi, la pijoflauta pepera, que solo mentar su nombre te la imaginas con unos tejanos ajustados y ya te da igual lo que cuente con ese estilo monjil-revoltoso del que concluyes que no dijo nada, pero que está muy buena. A su lado el premio “Charnego amantillado 2016”, Gabriel Rufián/Truhán, apodado cariñosamente “El charneguito de Santako”, es otro Kent de lectura pausada y lengua viperina que bien haría en ver toda la corruptela que tapa con su papel de charnego agradecido al “Procés” nacional-catalanista.

Ni la CUP se salva de tener Barbies entre sus filas, a pesar de buscar deliberadamente una estética feísta. Es el poder del erotismo anti-sexuado. Es el caso de María Rovira, bollicao y concejal en Barcelona, que al escucharla no puedes evitar darte cuenta que se cae de pija, con todo lo radicalota-alternativa que quiere parecer, y encima estudió en un colegio trilingüe de super-élite con los hijos de Artur Mas. El caso de Anna Gabriel es más paradigmático, si cabe, ya que desató en uno de nuestros redactores un mono-lokio cargado de visceralidad erótica.

Decir que hasta ahora no se había utilizado el poder de la erótica seria mentir. Durante el franquismo el erotismo era pecado con sanción de cárcel, y en la transición Adolfo Suárez sedujo con su voz y su porte a la mitad de España, mujeres y hombres. Recuerdo a una jefa que tuve en una empresa que nunca diré, era medio alemana, y a veces se le escapaba la tonadilla “Suárez que me estás matando / que estás acabando con mi juventud”. Hasta Felipe González se hizo pintar canas para seducir “votantas”, a los “botantes” ya los tenía en el bote. Pero la mayoría de los líderes históricos de los partidos de la Transición, como Fraga, Carrillo, Tierno Galván o Calvo Sotelo… eran aparentes sesudos machorros asexuados, como bueyes tirando del carro. Y ahí volvimos con Aznar y Zapatero y Rajoy.

Qué mente habrá pergeñado la idea de que para acabar con el bipartidismo había que elevar la erótica al poder. No parece haberlo conseguido pero al menos nos alegran la vista… a unas y a otros.

Farragüas.

El Carmelo, Farselona. Enero 2017

One thought on “De la erótica del poder al poder de lo erótico

  • Bueno farraguasas, esto ya me lo creo,pues allí había muchos chicos del Frente de Juventudes que iban de «marcha»

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